16 dic. 2008

Capone

Revisando viejas carpetas, que si estas pudieran tener polvo, podría haber hecho castillos de arena, me empecé a encontrar de frente los recuerdos, de estos que te asaltan a la memoría y otros que tienes que enlazar para averiguar de donde vienen, con que nombre y de mano de quien, es cuando en ocasiones sonries, en otras tuerces los lagrimales para beberte de un golpe la tristeza, y los últimos... les tuerces los dedos para que no puedan señalar, recuerdos a fin de cuentas.

De pronto te topas con una foto tuya y un hamster en tu mano, una foto que el mismo día que la saqué quise darle un toque diferente, a lo que iba es que pertenece a intantes de una foto casual de mi hamster Capone, que ahora estará sobre una nube a la deriva plagada de ratones, y por la mancha de su lomo todos allá diran que lo mató una bicicleta, pero solo el sabrá que lo mató, jamás lo sabré, dejando eso a un lado, la cuestion es que ese ratón de cola diminuta, gris como la ceniza de un cigarro, estuvo en mis recuerdos aún sin darse cuenta de su elevada participación, tal como todo lo que transcurre por nuestros días, nuestras noches... gente que viene y se va, risas y dolores de cabeza, todo queda atrás, pero basta darte un poco la media vuelta y ahi esta el "casi todo", somos como esos discos de tantas pistas, unas gustan más que otras pero todo es un mismo disco, varias vidas en una misma, que como digo alguien alguna vez.. la vida hay que vivirla que la muerte ya tendremos tiempo de morirla.

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