18 dic. 2008

Irison


Existen unas criaturas de los más singulares, ojalá pudiera confiaros algun dato que sirviese para definirlas en alguna particularidad, pero sinceramente, nada se sabe a día de hoy de estos seres, tan solo algunas imágenes que los registran con detalle, lo unico que se conoce y eso si es cierto es su nombre o al menos como se hacen llamar: Irison, espero que alguien pueda aportarme lo que sepa de estos animalillos y así incluirlo en el blog, saludos.

16 dic. 2008

Capone

Revisando viejas carpetas, que si estas pudieran tener polvo, podría haber hecho castillos de arena, me empecé a encontrar de frente los recuerdos, de estos que te asaltan a la memoría y otros que tienes que enlazar para averiguar de donde vienen, con que nombre y de mano de quien, es cuando en ocasiones sonries, en otras tuerces los lagrimales para beberte de un golpe la tristeza, y los últimos... les tuerces los dedos para que no puedan señalar, recuerdos a fin de cuentas.

De pronto te topas con una foto tuya y un hamster en tu mano, una foto que el mismo día que la saqué quise darle un toque diferente, a lo que iba es que pertenece a intantes de una foto casual de mi hamster Capone, que ahora estará sobre una nube a la deriva plagada de ratones, y por la mancha de su lomo todos allá diran que lo mató una bicicleta, pero solo el sabrá que lo mató, jamás lo sabré, dejando eso a un lado, la cuestion es que ese ratón de cola diminuta, gris como la ceniza de un cigarro, estuvo en mis recuerdos aún sin darse cuenta de su elevada participación, tal como todo lo que transcurre por nuestros días, nuestras noches... gente que viene y se va, risas y dolores de cabeza, todo queda atrás, pero basta darte un poco la media vuelta y ahi esta el "casi todo", somos como esos discos de tantas pistas, unas gustan más que otras pero todo es un mismo disco, varias vidas en una misma, que como digo alguien alguna vez.. la vida hay que vivirla que la muerte ya tendremos tiempo de morirla.

15 dic. 2008

Desde dentro


Tal como siempre nuestros miedos, pasiones, las inquietudes de pongamos nuestra "alma", inquietudes que guardamos dentro, muy adentro, en ocasiones protegidos por una coraza, en otras por delicado vidrio que encapsula las emociones quebrando nuestro ser hasta volvernos fragiles o en casos determinados mucho más fuertes e impenetrables. Pero cuando menos lo esperamos rompen la armonía y los muros invisibles de nuestra "alma" surgiendo como una tormenta de fuego, raices enloquecidas, libelulas de cristal o como en la ilustracion: surgiendo desde nuestras entrañas un ser renovado, modificado, parte de ti, pero tan similar como diferente, rompiendo carne y hueso, licuando la personalidad con los instintos, ese placer nacido del dolor, obligando a tu persona sumirse por momentos en un conflicto entre la lógica y la razón.

13 dic. 2008

"Contigo una noche"


Al cerrar los comercios,
Al huir los niños al refugio del hogar,
Al cambiar simplemente de producto y de precios,
Ni la luna, ni esa ragazza se hacen de rogar.


No es que no me guiñe el ojo el deseo,
Cuando pisando tu acera me tiemblen las manos,
Y tú ya sin ganas me lanzas un beso,
Daría la vida porque dijeras “vámonos”.


Por perder la billetera debajo de tu falda,
Brindar con las dos copas de tu sujetador,
Ya borrachos de sudor, que no enfría, escalda,
Perdernos mandando a la mierda el despertador.


Se que solo sueño mientras fumas,
Como aquellas divas de cabaret,
Dejando en el aire el sexo que rezumas,
El vicio, nuestra noche, mi necesidad y tu caché.


Y echando el vaho al aire,
Aliento que ha erizado esta y dos mil pieles,
Experta en el pecado sin enseñarte nadie,
Van cada domingo a verte tus fieles.


Mientras casados y solteros vuelan con tus alas negras,
Mientras cobras por dar donde falta amor,
Mientras por una pasta te enmudecen y tú los ciegas.
Te admiro buscando entre las sombras el valor.


Rozando con mis dedos tu sombra
Tu imposible sabor
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Jairo A.

11 dic. 2008

"El Mendigo"


Fue en Ecuador, durante mi estancia de un año en la ciudad de Riobamba (Chimborazo) donde un día si y otro tambien, me cruzaba con un mendigo en la esquina de la calle Pichincha y 10 de Agosto, muy particular, su mirada ausente y melancólica, sus manos de dedos largos aferrados a una taza de metal siempre con un par de monedas dentro tintineando, su rostro marcado por los años, dando la imagen de un hombre triste que quizás en otro tiempo tuvo algo por lo que luchar no solo por su vida, pasó el tiempo hasta que una madrugada senti la poderosa necesidad de salvar su espiritu de algún modo, y el mio, o son las palabras o las imagenes, me hice con un caballete, un lienzo, pinceles y mis amados acrílicos, y sin parar ni para digamos comer, registré la fuerza que a mi modo me transmitía aquel hombre de tantos atardeceres...

Un relato corto cargado de nostalgia


A
hora y pretendo hacerlo con relativa frecuencia, añadiré relatos cortos o algún que otro verso, para hacer un Kit Kat entre imagen e imagen, y asi producir mas puestos de trabajos en centros oftalmológicos y de psiquiatría, este relato se llama con el titulo reza:



Aquella melodía.


Ya nunca más sonará aquella melodía ,aún puedo recordarlo como si lo oyera ahora mismo, aquel sonido tintineando, un amago de sonrisa, un fatal intento de alegría que no pasaba de la mueca, recuerdo como si fuera ahora cuando la conocí, ay...Leticia, fue ella quien supo darme el calor necesario para borrar el frío de mi vientre, de mi corazón, pero con ella también sonó por primera vez el maldito sonido, la amé ,juro que la amé pero también la maldije por la pesada carga que me puso en mis andares, cada vez que ella estaba conmigo sonaba aquel sonido como banda sonora de nuestros momentos ,de nuestros íntimos momentos, era alegría, oir aquel sonido mezclado con su dulce voz era la felicidad echa canción, día tras día, noche tras noche, solos ella y yo, el mundo podía esperar, pero nada es eterno, todo tiene un final, y el de Leticia llegó excesivamente pronto, un día cuando la observaba desde nuestro balcón la vi morir, ella iba por pan, salía de nuestro portal ,llegó a la acera, cruzó la calle...o al menos lo intentó, no pudo, un furgón me la robó, la convirtió en cristal para mi memoria, cristal cortante y peligroso, y sonó en aquel instante aquel sonido, el sonido que ella puso en mi vida, fue ella quien puso aquella melodía en mi vida, sonaba si, sonaba pero ya no tan hermosa como cuando ella la hacía vibrar, como cuando ella con sus manos tersas acariciaba mi pelo y me dan sus tiernos besos, ahora...aquella melodía sonaba a funeral.


Antes de notar su ausencia huí de nuestro paraíso terrenal, huí de nuestro hogar corrompido por el silencio. No derramé ninguna lagrima, no podía, de haber podido hubiese inundado las calles por mi dolor .Mientras huía por los callejones del olvido aquella melodía se tornaba más y más intensa, más perturbadora, más asesina conmigo mismo, intenté hacerla callar, no pude fue inútil, se desató una pelea entre yo y el aire, y nunca hubo vencedor.


Pasaba el tiempo y en cada paso, en cada suspiro te recordaba y si así no lo hacía , se encargaba tu música, tu tintineo de recordármelo, de hacerme ver que estabas conmigo que aun seguías en mi vida, paseando a mi lado, mirándome de reojo con cuidado.


Pasaron los años ,en una apacible noche de Febrero me encontraba sentado en la calle, en el bordillo de la carretera viendo pasar los coches tras una intensa tarde de lluvia, los vehículos dejaban tras de sí una estela roja, como rojo era lo que ahora nos unía Leticia, a mis pies había un charco, oscuro, infinitamente oscuro, y profundo, como lo fué tu mirada ,solo en él se podía ver mi rostro demacrado por los años, que habían dejado la huella del silencio como cuchillos en mis pupilas. Me miré durante un largo tiempo en aquel charco, esperando respuestas, ¿por qué todo tuvo que ser así? ¿por qué te fuiste de mi lado? ¿ por qué me dejaste con el dolor de tu melodía, tu tintineo? Cada vez que la oía me producía dolor y añoranza, pero ese dolor era mi recuerdo más preciado ,ese cariño, esa música, era lo único que me quedaba de ti, toda su esencia reposaba en aquella melodía que siempre iba conmigo a todos lados, en todas las direcciones, indicándome el camino a seguir.


Cuando más absorto me encontraba en mis pensamientos, un coche pasó justo a mi lado rozándome la nariz, dejándome totalmente empapado , goteando, ahogado de cuerpo y corazón, mire mi reflejo en aquel charco admirando las gotas que se deslizaban por mi bigote, me sacudí quitando toda la humedad que sobre mi cuerpo hubiese, y en aquellos breves instantes de espasmos y movimientos compulsivos fue la última vez que oí tu melodía, tu melancólica melodía.


Cuando por fin me digne a mirar a aquel charco que tenia a mis ojos absorbidos en su negrura , necesita volver a mirarlo, recuestionarle mis incógnitas, cuando lo vi, se me heló la sangre, mis pupilas se dilataron y mi corazón se aceleró, sobre aquel mundano cúmulo de agua se encontraba el más preciado regalo de Leticia, lo único que conservaba en mi futil existencia de aquella dulce muchacha de ojos negros, sobre el charco y aún todavía formando ondas estaba el collar que me regalaste, aquel collar con su cascabel, con este me regalaste aquella melodía que hasta ahora me había acompañado, cuando lo pude mirar con mas detalle...estaba roto, posiblemente se rompió con mis sanrandeos , era tan viejo aquel collar...y nunca más sonaría tu melodía, me había condenado a olvidarte, a la soledad, a no oir más aquella melodía...


Aquella noche grité tu nombre al destino, aquella noche murió de dolor un gato.

Jairo A.

9 dic. 2008

Nostalgia isleña




Tan lejos de mi tierra, tan lejos del mar, encerrado en lo mas profundo de Madrid, sin la brisa de los vientos alisios, sin el murmullo de las olas contra las pulidas piedras costeñas, el Sol dando calor a la Pachamama que con su verdor nutre el color de mis iris, el sabor del aire a sal y libertad, una nostalgia que surca el alma a la deriva, me atrapa, me llama, y yo respondo envasando en botellas de cartón navegando al Sur mis recuerdos, momentos que no volverán mas que con otro nombre y otras manos a la comisura de mi boca, esbozando una sonrisa, felicidad inesperadamente esperada. Ahí te dejo Canarias, me guardo la llave, tú no tires la puerta.

Ladrón de miedos

Esta noche tenemos registrado a grandes rasgos al siempre presente Ladrón de miedos...ya ilustrado para el titular de este blog, se trata de una criatura tenaz siempre a lomos de una Garganta, el ladrón se apropia de nuestras inseguridades, dudas, nuestros más profundos temores haciendo de ellos su alimento, siendo engullidos por la Garganta hasta estar repleta y asi retornar a su refugio donde saciar su apetito con calma, el Ladrón de miedos no es un único ser, pues existen tantos como temores alberga en su alma el ser humano, siempre acechando, siempre a la espera, desde que una persona nace, en el momento de romper los lloros del bebé, se dice que emergen de las tinieblas tantos Ladrones como lagrimas brotan de los ojos del recien nacido, muy pronto os detallaré un poco mas de esta particular criatura.

8 dic. 2008

Queda INAUGURADO el blog

Rellenando el inmenso vacío de la pantalla con estas palabras salteadas, en breve añadiré ilustraciones que darán cuerpo a este espacio, dando sentido al objetivo por el que lo creé, proporcionando un lugar a las imágenes que salen de mis dedos, saludos a todo aquel visitante casual, hasta pronto.

Jairo A.